Uno de los condicionantes más relevantes para nuestra plantación es la cantidad de horas de frío y calor que necesita la planta del pistacho, ya que de ello dependerá la producción del árbol del pistacho. En general, y a modo de resumen, el pistacho necesita inviernos fríos y húmedos y veranos secos y calurosos. Dicho así, la ecuación parece sencilla, pero son muchos los factores que, entrando en detalle, marcarán la eficiencia de nuestro cultivo de pistacho.

Horas de frío que necesita la planta del pistacho

Como indicador promedio, el pistacho necesita entre 700 y 2.000 horas de frío. Si hacemos el cálculo en días, esto significa que debemos tener entre 30 y 80 días de frío al año para que nuestra producción no se vea afectada. Pero, ¿qué temperatura se considera frío? Normalmente, se tiene en cuenta el valor de los 7 grados centígrados como umbral a partir

del cual consideramos un día frío. Es decir, el pistacho necesita al menos un mes seguido con

temperaturas por debajo de los 7 grados. Pensando en la geografía de la Península Ibérica, es evidente que las amplias extensiones de la meseta, con clima continental, cumplen perfectamente este requisito: sus inviernos son fríos y mantienen un promedio alto de días por debajo de estas temperaturas. Por este mismo motivo, lógicamente, la costa mediterránea “flaquea” un poco en este sentido: sus días de frío son más escasos y no siempre se dan de manera continuada, ya que suele haber pequeños periodos intermedios con temperaturas moderadas. Por el contrario, el clima mediterráneo nos aportaría mayor cantidad de lluvia que el interior peninsular, otro requisito importante para el invierno del pistacho. Sin embargo, este factor es menos determinante hoy en día, donde muchas plantaciones de pistacho, sobre todo las de mayor producción, son de regadío. Volviendo al tema del frío, también es importante destacar la influencia negativa de las heladas tardías. Las consecuencias no serán dramáticas, ya que el pistacho se recupera muy bien de ellas, pero afectarán a los tiempos de floración y resto de procesos del árbol. Por lo tanto, el clima ideal es el que tiene un invierno frío pero sin heladas en el último tramo del invierno, cuando el árbol comienza a despertar de su reposo invernal. Además, la floración del pistacho es posterior a la de otros leñosos como el almendro, por lo que la influencia de las heladas en el pistachero es menor que en estos. Si las heladas son durante el invierno central apenas afectaran al pistacho, que en época de reposo puede soportar temperaturas de hasta 30 grados bajo cero.

Horas de calor que necesita la planta de pistacho

Al igual que horas de frío, posteriormente la planta del pistacho necesita un mínimo de unidades de calor para poder realizar de la mejor manera posible el resto de sus funciones biológicas, principalmente la floración. No entraremos con detalle en la explicación sobre el cálculo de las unidades de calor, ya que resulta algo complejo, pero sí podemos decir que la gran mayoría de los terrenos cultivables de España cumplen con este requisito. Por aportar el dato, el árbol de pistacho requiere un mínimo de 3.000 unidades de calor, y en gran parte de la península Ibérica hablamos de mínimos de 3.500, por lo que este factor está prácticamente cubierto en la mayoría de terreno español. Solo quedarían por debajo de las 3.000 unidades de calor determinadas zonas del interior de Castilla y León, Galicia y por supuesto zonas de alta montaña, donde no es recomendable realizar este tipo de plantación agrícola.

Consecuencias si no tenemos el clima apropiado

Por supuesto, que todas estas condiciones no se cumplan no significarán que el pistachero no vaya a ser una plantación rentable, pero la eficiencia de esta disminuirá. Cuando hablamos de las horas de frío y calor que necesita la planta del pistacho nos referimos a las condiciones que serían ideales para obtener el máximo de producción posible. No alcanzar estas condiciones óptimas reducirá en alguna medida nuestra capacidad de producción, en proporción directa a la desviación que tengamos sobre estos condicionantes climáticos. Pero por supuesto no significa que no podamos obtener rentabilidad de nuestro cultivo de pistacho. Otras medidas como el riego, la poda del árbol de pistacho o los cuidados realizados a la planta también influyen notablemente en nuestra capacidad de producción, por lo que el condicionante climático es, por tanto, uno más en la ecuación. En definitiva, como en cualquier explotación agrícola, se trata de controlar al máximo posible todos los factores que influyen en el desarrollo de nuestro cultivo, con objeto de maximizar los resultados. Contando con auténticos profesionales como Agróptimum, todas estas cuestiones son supervisadas y controladas para evitar desviaciones en la producción.