Combinando innovación, técnica y atención en cada detalle, desarrollamos árboles sanos, homogéneos y capaces de producir en menos tiempo. Los tratamientos específicos y el cuidado integral aseguran calidad y rendimiento superiores.
Aquí tienes seis aspectos que demuestran su excelencia:
Raíz pivotante
Sistema radicular fuerte y bien desarrollado, que favorece el anclaje del árbol y una mejor exploración del suelo desde los primeros años.
Mayor homogeneidad
Plantas uniformes en tamaño y desarrollo, lo que facilita el manejo del cultivo y asegura una evolución equilibrada de la plantación.
Mayor productividad
Plantas seleccionadas para ofrecer un alto potencial productivo, favoreciendo una entrada en producción temprana y rendimientos estables.
Sanidad garantizada
Controles fitosanitarios rigurosos durante todo el proceso de cultivo, asegurando plantas sanas y libres de enfermedades.
Injerto en vivero
El injerto se realiza en condiciones controladas de temperatura y humedad, alcanzando una tasa de éxito de un 98% y garantizando una unión fuerte y estable.
Vigor equilibrado
Desarrollo vegetativo controlado que permite un crecimiento fuerte, regular y bien estructurado, facilitando la adaptación al campo.