Tienes un terreno o estás pensando en adquirirlo. Tienes muchísima ilusión y ganas de hacer las cosas bien. Has oído que los leñosos (pistacho, almendro, olivo o vid, por ejemplo) aportan mayor rentabilidad que otros cultivos tradicionales como el cereal, y sueñas con poder disfrutar de esas tierras y sacarles el máximo partido. Sin embargo, te asaltan miles de dudas y no sabes por dónde empezar ni cómo hacerlo… Tranquilo, ¡es normal! Son muchísimos los aspectos a tener en cuenta, por lo que no debes preocuparte si te asaltan dudas como qué puedes plantar, cómo debes hacerlo o cuándo es el momento óptimo para llevarlo a cabo.

Por suerte, nos tienes a nosotros. En Agróptimum te ayudaremos a resolver todas estas dudas, analizando cada uno de los aspectos de la configuración de tu plantación para que ese proyecto tan ilusionante salga adelante. ¿Nos ponemos manos a la obra?

Necesidades del terreno para plantar leñosos

En primer lugar, debemos abrir nuestra mente y rendirnos ante la evidencia de que no basta con ceñirnos a nuestros deseos, sino que debemos ser prácticos y estudiar lo que es realmente rentable para nuestras tierras. ¿Sería mejor una plantación de pistacho o una plantación de almendro en seto? ¿Quizá una plantación de olivo superintensivo?

Para dirimir esta cuestión, es necesario solventar muchas cuestiones técnicas que nos ayudarán a saber qué es lo más adecuado para nuestra finca en particular. No se trata de elaborar una opinión: un estudio técnico y de viabilidad nos dirá a ciencia cierta, con datos científicos en la mano, qué cultivo puede ser el más rentable.

Una cuestión previa, por ejemplo, es averiguar qué historial de cultivos tiene nuestra finca: si ha tenido algún tipo de leñoso antes o no. Este enlace del Centro Nacional de Información Geográfica http://fototeca.cnig.es/ puede ser un recurso útil para que puedas hacerte una primera idea de si anteriormente tu terreno ha tenido una plantación de pistacho u otro tipo de cultivo (viña, olivo, almendro, etc.).

Catas del terreno para averiguar el tipo de suelo 

A continuación, una vez averiguado el tipo de plantación que hubo en nuestro terreno, lo más recomendable será realizar unas calicatas. Dependiendo del tipo de suelo que tengamos, profundizaremos más o menos. De cualquier manera, lo más aconsejable sería realizar calicatas de, como mínimo, un metro. Estas calicatas nos dan una observación directa del suelo, detectando con claridad la composición del suelo que estamos estudiando.

Aunque hayamos tomado muestras y tengamos una idea representativa de lo que buscamos, debemos ser cautelosos: los terrenos no siempre gozan de la homogeneidad que a simple vista pueden aparentar.

Llegados a este punto, una herramienta que nos puede ser de gran ayuda es el dron. Gracias a este vehículo aéreo no tripulado podremos evaluar y complementar las muestras tomadas anteriormente. El dron también nos ayudará a barajar nuevos puntos donde realizar las calicatas de muestreo, y descubrir así lo que realmente esconde nuestra tierra en sus capas inferiores.

Calicata del terreno agrícola

 

Decidir el cultivo a plantar

Una vez muestreado el terreno, y siempre y cuando el análisis haya sido favorable para nuestros objetivos, ya podemos decidir qué cultivo leñoso vamos a plantar. Para ello debemos tener en cuenta siempre la meteorología de la zona. Algunos aspectos imprescindibles a tener en cuenta son:

  • ¿Tengo agua?
  • ¿Tengo problemas de encharcamiento?
  • ¿Qué cultivo leñoso planto?
  • ¿Qué portainjerto es el más apropiado?
  • ¿Cómo y cuándo realizo la preparación del terreno?

Todas estas cuestiones definirán, ya con exactitud, si podemos plantar pistacho o si debemos realizar una plantación de almendro en seto u olivar superintensivo. En cada caso, además, sabremos con exactitud qué portainjerto y variedad del cultivo seleccionado es el más apropiado para nuestra finca.

Labores preparatorias para nuestra plantación

Nuestro deseado cultivo de pistacho, almendro u olivo está cada vez más cerca. Si quieres que tu plantación de leñoso sea de calidad, resulta imperativo comenzar con las labores de preparación de la finca. Estas tareas son diversas y deberán realizarse minuciosa y profesionalmente, según las necesidades del terreno en cada caso:

  • Topeado de la parcela, para romper los bloques de piedra ocultos en el terreno y facilitar el enraizado futuro.
  • Pase de cultivador y/o de gradas, para eliminar las malas hierbas y realizar una labor más fina del terreno.
  • Hacer caballones si hay problemas de encharcamiento. De este modo evitaremos la asfixia radicular de la planta.
  • Enmiendas orgánicas o minerales.
  • Pase de rotavator, como pase previo a la plantación definitiva.

En definitiva, son muchos los aspectos a tener en cuenta a la hora de hacer un análisis previo del terreno. Si queremos que nuestra plantación sea fructífera y rentable, todos los estudios y labores de preparación del terreno deben ejecutarse de manera efectiva y profesional. No te arriesgues y realiza todas tus labores agrícolas con Agróptimum. Pídenos presupuesto sin ningún compromiso.